jueves, 16 de febrero de 2012

Elemetal



Me colgué en la carpeta que, a cada paso, escribías en el atardecer y escondido reanimaba tus caídas. Despegué las tantas veces que solías escribir tristeza y amarré los dominios lunáticos del mundo para que no construyan en ti, su soldadesca marioneta. Mírame ahora, siento ganas de decir qué tan profundo suele ser la vida sin un gracias elemental.

Culpable de avenidas y de ciudades, de principios y de razones; ahora, solo ahora, me pregunto en el atardecer: ¿alguna pluma soñadora no cae sin el vuelo?

Me colgué entre tus verdades, no admitidas, esperando cabalgar al son de tu sonrisa. Imagina cuan presto fui capaz de envejecer para forjarte una espada ante la tristeza. Ahora, solo ahora, suelo ver que los caminos que se siembran no siempre se cosechan.

Que suelo ser aquel que, en lluvia, auspicia la nostalgia; mientras tú cantas, brincas, sientes, ríes… vueltas y más vueltas y no recuerdas que todo eso, todo eso, no sería capaz sin la presencia del que ahora le ausencias de tu voz.

Alex Ramos Arancibia
JaCoB
El recuerdo no sabe de cronología